lunes, 23 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
No espero que coincidan, espero que me lean entera...
Mi visión del arte como mecanismo, funcional a la organización y armonía de la vida social
Sabemos que las sociedades tienen tabúes, que no son vistos por los sujetos del tiempo que transcurre, sino que son vistos después, por los sujetos que ya han atravesado ese tiempo, podemos observar cómo el tema de la política en la Argentina del 2012, se ha consagrado como un gran tabú. Si bien los tabúes no se nombran, también pueden ser encontrados bajo otras formas. La forma que ha tomado este tabú del que hablo, es de una inmensa sensibilización respecto del tema, es decir, se habla de ello, pero genera terribles encontronazos y hasta imposibilidad de discusión en cuanto el tema emerge en una conversación. Básicamente cuando no se puede hablar de algo, o algún tema genera enojo, rabia, discusiones a los gritos, peleas hasta llegar al punto de la violencia física; en cuanto, se llega a este punto, por el simple hecho de no compartir ideologías, se puede interpretar fácilmente como un síntoma de un descontento generalizado con la cuestión. Es decir, si se alcanza este nivel de agresión y violencia, hay algo subyacente que no está siendo útil, no está siendo funcional y por lo tanto genera descontento desencadenando violencia. Pero es muy difícil decir esto sin que muchas personas sientan desagrado por el que lo dice (en este caso la que lo dice), lo etiquen de apolítico y por lo tanto desinteresado por el bien común, muchas otras se sienten ofendidas, y otras simplemente agreden al que se atreve a pronunciar estas palabras…pero no se atreven siquiera a poner en plano de discusión este tema, no se atreven a decirlo, no tienen el coraje de poner en análisis por un segundo ésta cuestión de la escasa o casi inexistente funcionalidad que está teniendo la política (como sistema, no lo relaciono a ningún gobierno específico) de nuestros días, en cuanto a satisfacer las nociones básicas de ordenamiento y armonía que debería cumplir como método social, como mecanismo de armonía de una sociedad.
Lo que yo quiero plantear rompe, no sólo con este tabú, sino también con una idea muy establecida, enarbolada por los mismos artistas, historiadores del arte, intelectuales de todas las ramas; una concepción que supongo nos han impuesto, nos han hecho creer desde siempre, una concepción ingenua de la "inutilidad" del arte, de su despojo de funcionalidad, de su etéreo fin, el arte por el arte… esta concepción tan ingenua a mi modo de ver, tiene que replantearse de una vez por todas…pero replantearse desde un nuevo lugar.
El arte visto desde muchísimos puntos, tiene infinitas facetas, y caras por analizar, pero siempre se ha oculta su faceta principal. Su camino por andar nunca ha sido caminado por los sujetos, su funcionalidad intrínseca se ha ocultado por miedo, por subordinación, a los jefes y dueños del mundo, por miedo a los grandes que nos controlan desde todos los lugares impensados. Nos han evitado ese camino, lo cerraron diciendo que el arte no tiene función…
Creo fervientemente que la función principal del arte es la política, y sé que esto no va a sorprender a nadie, en cuanto esta idea no me pertenece, sino que se viene desarrollando desde los inicios de la historia del arte, desde muchos autores, desde hace mucho tiempo… pero lo que yo propongo es un nuevo lugar desde donde el arte como mecanismo político actué… el lugar que propongo es radical, es específicamente, el lugar que tiene la política hoy. Es decir, que se elimine, se corra, a la política de ese lugar hegemónico y en ese mismo puesto, que tiene tanto alcance, se ubique al arte, en todas sus expresiones y con todos sus brazos…que el arte y no la política, sea el que regula la sociedad, principalmente con su carácter armonizador, con su función expresiva que tan reprimida está en nuestra sociedad, con todas sus características que permiten que los seres humanos crezcan en cuanto a su desarrollo como sujetos de luz… El arte como mecanismo, no como inútil expresión sin sentido, el arte como regulador de las relaciones interpersonales, regulador del trabajo, regulador de todo lo que la sociedad necesite para estar en armonía…Cambiar arte por política, seria dicho en palabras de niño, sacar ese mal interno de las sociedades, que las pudre desde adentro sin que nos demos cuenta, que puede con mucho esfuerzo ser extirpado, y suplantado, aunque nos hayan hecho creer lo contrario…
Todo aquello que no favorezca a la vida de los seres humanos puede ser extirpado por ellos mismos, ya que somos los creadores de nuestra propia vida, aunque a veces nos confundamos y creamos que no. Todo aquello que nos hace daño, debe ser eliminado, como seres conscientes que somos, pensantes y emocionales, debemos darle lugar a estas emociones que nos indican que ésta vida que llevamos nos está perjudicando, por lo tanto debemos "remodelarla", como sujetos creadores, es decir, como artistas que somos. Simplemente, es pensarse a cada uno como sujeto artístico, sujeto creador, “posibilitador” de nuevas visiones, creador de mecanismos que aporten energías positivas a nuestro grupo social. Es tan simple como eso, los artistas no son seres escasos, iluminados por una rara luz desde sus nacimientos. Los artistas se hacen, surgen desde la experimentación personal, surgen de adentro de los individuos, básicamente surgen de las personas… por lo tanto es una cuestión de deseo, una cuestión de voluntad, que está íntimamente ligada a la voluntad de vivir mejor, de disfrutar la vida y creo que de eso no hay duda, no debe haber un sólo ser humano en este gigante mundo que no desee tan sólo por un segundo ser feliz y disfrutar de esta vida… Eso sí creo que es algo innato del ser, y agradezco que sea así, es lo que nos permite seguir en pie, vivir esta sociedad enferma, pero curable, es lo que nos saca de la cama todas las mañanas… Este impulso tan aplacado por la tristeza, sigue en pie, no firme, pero si infinitamente ligado al ser, ese impulso es el que sería muy útil si se lo combinara con el arte, y no con la política, ya que el arte es la creación humana, es lo natural al ser, es lo crece a la par del individuo aunque a veces esté oculto, el arte es lo innato…es lo que tenemos que priorizar y respetar para armonizarnos, y poder disfrutar de la vida en sociedad.
Si el arte habla de la vida, entonces, ¿por qué no lo usamos en la vida?
Sabemos que las sociedades tienen tabúes, que no son vistos por los sujetos del tiempo que transcurre, sino que son vistos después, por los sujetos que ya han atravesado ese tiempo, podemos observar cómo el tema de la política en la Argentina del 2012, se ha consagrado como un gran tabú. Si bien los tabúes no se nombran, también pueden ser encontrados bajo otras formas. La forma que ha tomado este tabú del que hablo, es de una inmensa sensibilización respecto del tema, es decir, se habla de ello, pero genera terribles encontronazos y hasta imposibilidad de discusión en cuanto el tema emerge en una conversación. Básicamente cuando no se puede hablar de algo, o algún tema genera enojo, rabia, discusiones a los gritos, peleas hasta llegar al punto de la violencia física; en cuanto, se llega a este punto, por el simple hecho de no compartir ideologías, se puede interpretar fácilmente como un síntoma de un descontento generalizado con la cuestión. Es decir, si se alcanza este nivel de agresión y violencia, hay algo subyacente que no está siendo útil, no está siendo funcional y por lo tanto genera descontento desencadenando violencia. Pero es muy difícil decir esto sin que muchas personas sientan desagrado por el que lo dice (en este caso la que lo dice), lo etiquen de apolítico y por lo tanto desinteresado por el bien común, muchas otras se sienten ofendidas, y otras simplemente agreden al que se atreve a pronunciar estas palabras…pero no se atreven siquiera a poner en plano de discusión este tema, no se atreven a decirlo, no tienen el coraje de poner en análisis por un segundo ésta cuestión de la escasa o casi inexistente funcionalidad que está teniendo la política (como sistema, no lo relaciono a ningún gobierno específico) de nuestros días, en cuanto a satisfacer las nociones básicas de ordenamiento y armonía que debería cumplir como método social, como mecanismo de armonía de una sociedad.
Lo que yo quiero plantear rompe, no sólo con este tabú, sino también con una idea muy establecida, enarbolada por los mismos artistas, historiadores del arte, intelectuales de todas las ramas; una concepción que supongo nos han impuesto, nos han hecho creer desde siempre, una concepción ingenua de la "inutilidad" del arte, de su despojo de funcionalidad, de su etéreo fin, el arte por el arte… esta concepción tan ingenua a mi modo de ver, tiene que replantearse de una vez por todas…pero replantearse desde un nuevo lugar.
El arte visto desde muchísimos puntos, tiene infinitas facetas, y caras por analizar, pero siempre se ha oculta su faceta principal. Su camino por andar nunca ha sido caminado por los sujetos, su funcionalidad intrínseca se ha ocultado por miedo, por subordinación, a los jefes y dueños del mundo, por miedo a los grandes que nos controlan desde todos los lugares impensados. Nos han evitado ese camino, lo cerraron diciendo que el arte no tiene función…
Creo fervientemente que la función principal del arte es la política, y sé que esto no va a sorprender a nadie, en cuanto esta idea no me pertenece, sino que se viene desarrollando desde los inicios de la historia del arte, desde muchos autores, desde hace mucho tiempo… pero lo que yo propongo es un nuevo lugar desde donde el arte como mecanismo político actué… el lugar que propongo es radical, es específicamente, el lugar que tiene la política hoy. Es decir, que se elimine, se corra, a la política de ese lugar hegemónico y en ese mismo puesto, que tiene tanto alcance, se ubique al arte, en todas sus expresiones y con todos sus brazos…que el arte y no la política, sea el que regula la sociedad, principalmente con su carácter armonizador, con su función expresiva que tan reprimida está en nuestra sociedad, con todas sus características que permiten que los seres humanos crezcan en cuanto a su desarrollo como sujetos de luz… El arte como mecanismo, no como inútil expresión sin sentido, el arte como regulador de las relaciones interpersonales, regulador del trabajo, regulador de todo lo que la sociedad necesite para estar en armonía…Cambiar arte por política, seria dicho en palabras de niño, sacar ese mal interno de las sociedades, que las pudre desde adentro sin que nos demos cuenta, que puede con mucho esfuerzo ser extirpado, y suplantado, aunque nos hayan hecho creer lo contrario…
Todo aquello que no favorezca a la vida de los seres humanos puede ser extirpado por ellos mismos, ya que somos los creadores de nuestra propia vida, aunque a veces nos confundamos y creamos que no. Todo aquello que nos hace daño, debe ser eliminado, como seres conscientes que somos, pensantes y emocionales, debemos darle lugar a estas emociones que nos indican que ésta vida que llevamos nos está perjudicando, por lo tanto debemos "remodelarla", como sujetos creadores, es decir, como artistas que somos. Simplemente, es pensarse a cada uno como sujeto artístico, sujeto creador, “posibilitador” de nuevas visiones, creador de mecanismos que aporten energías positivas a nuestro grupo social. Es tan simple como eso, los artistas no son seres escasos, iluminados por una rara luz desde sus nacimientos. Los artistas se hacen, surgen desde la experimentación personal, surgen de adentro de los individuos, básicamente surgen de las personas… por lo tanto es una cuestión de deseo, una cuestión de voluntad, que está íntimamente ligada a la voluntad de vivir mejor, de disfrutar la vida y creo que de eso no hay duda, no debe haber un sólo ser humano en este gigante mundo que no desee tan sólo por un segundo ser feliz y disfrutar de esta vida… Eso sí creo que es algo innato del ser, y agradezco que sea así, es lo que nos permite seguir en pie, vivir esta sociedad enferma, pero curable, es lo que nos saca de la cama todas las mañanas… Este impulso tan aplacado por la tristeza, sigue en pie, no firme, pero si infinitamente ligado al ser, ese impulso es el que sería muy útil si se lo combinara con el arte, y no con la política, ya que el arte es la creación humana, es lo natural al ser, es lo crece a la par del individuo aunque a veces esté oculto, el arte es lo innato…es lo que tenemos que priorizar y respetar para armonizarnos, y poder disfrutar de la vida en sociedad.
Si el arte habla de la vida, entonces, ¿por qué no lo usamos en la vida?
martes, 17 de abril de 2012
martes, 10 de abril de 2012
Las grandes ciudades están colapsando, lo que venía soportando a tanta gente, ya se agotó, no soporta más el alto, altísimo grado de artificialidad, era de esperar, tenía que caer en algún momento...
Ahora yo me pregunto, ¿A qué voy yo, a ese infierno humano? ¿Vale la pena sacrificar lo que tengo acá, en el sur, por lo que busco allá? ¿Esa ciudad me da algo realmente valorable, algo que me hace crecer como ser?
Todavía creo que si, sólo espero que el día en que ya no me dé más nada, tenga la posibilidad de escapar de ella, de liberarme abriendo mi cuerpo a un viaje infinito, a un recorrido por este mundo que me espera, ansioso, pero me espera.
Me voy tranquila pero sin olvidar lo que dejo, sabiendo que lo tengo, que está y que es mío, este sur, es YO.
Me corrijo: no es mío, sino que yo soy ESTO.
Ahora yo me pregunto, ¿A qué voy yo, a ese infierno humano? ¿Vale la pena sacrificar lo que tengo acá, en el sur, por lo que busco allá? ¿Esa ciudad me da algo realmente valorable, algo que me hace crecer como ser?
Todavía creo que si, sólo espero que el día en que ya no me dé más nada, tenga la posibilidad de escapar de ella, de liberarme abriendo mi cuerpo a un viaje infinito, a un recorrido por este mundo que me espera, ansioso, pero me espera.
Me voy tranquila pero sin olvidar lo que dejo, sabiendo que lo tengo, que está y que es mío, este sur, es YO.
Me corrijo: no es mío, sino que yo soy ESTO.
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