Las grandes ciudades están colapsando, lo que venía soportando a tanta gente, ya se agotó, no soporta más el alto, altísimo grado de artificialidad, era de esperar, tenía que caer en algún momento...
Ahora yo me pregunto, ¿A qué voy yo, a ese infierno humano? ¿Vale la pena sacrificar lo que tengo acá, en el sur, por lo que busco allá? ¿Esa ciudad me da algo realmente valorable, algo que me hace crecer como ser?
Todavía creo que si, sólo espero que el día en que ya no me dé más nada, tenga la posibilidad de escapar de ella, de liberarme abriendo mi cuerpo a un viaje infinito, a un recorrido por este mundo que me espera, ansioso, pero me espera.
Me voy tranquila pero sin olvidar lo que dejo, sabiendo que lo tengo, que está y que es mío, este sur, es YO.
Me corrijo: no es mío, sino que yo soy ESTO.
Hey Cami! está buenísimo tu blog, tan entretenido como profundo.
ResponderEliminarTe dejo mi mail así estamos comunicados olivaceo@gmail.com
Beso!
Gracias brunou por la devolución!
ResponderEliminarSea donde sea que este...la brujula se mantiene apuntando al SUR.
ResponderEliminarTe amo